En las arenas del Golfo
La recepcion, un cuento de hadas. Un turco altisimo nos guia a un salon dorado, con almohadones, cafeteras brillantes, mesitas con datiles, baclavas y otras confituras
De alli al lounge a desayunar y luego la playa, relax y magia
La arena es fria, no quema como elcaribe. Palmeras, reposeras, todo perfecto
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